Entre las nuevas camionetas, Ram continúa consolidando su presencia en el segmento de las pick-ups medianas con el lanzamiento de la Dakota Big Horn, una variante diseñada para convertirse en la puerta de entrada a la familia Dakota sin resignar los atributos que distinguen al modelo.
Con una propuesta orientada a la competitividad de precio, esta nueva configuración ya fue presentada en Brasil durante la feria Agrishow y podría llegar próximamente al mercado argentino, convirtiéndose en la mejor cahta relación precio-producto del mercado.
La Dakota Big Horn se ubica por debajo de la versión Warlock en la escala de la gama y representa la alternativa más económica dentro de la familia Ram Dakota. Para alcanzar ese posicionamiento, la marca simplificó algunos elementos estéticos: suprimió los estribos laterales, la barra deportiva de la caja de carga y ciertos detalles de terminación en la parrilla y las llantas. Sin embargo, mantiene los faros Full LED y otros componentes que garantizan una imagen contemporánea y robusta, coherente con la identidad del modelo.

Dakota Big Horn: Tecnología y seguridad sin concesiones
Uno de los aspectos más destacados de la Dakota Big Horn es que, pese a ser el acceso de gama, conserva una dotación tecnológica muy completa. En el interior, ofrece una pantalla multimedia de 12,3 pulgadas con conectividad inalámbrica, tablero digital configurable de 7 pulgadas, climatizador automático bizona, cargador inalámbrico refrigerado para celulares, asientos delanteros con regulación eléctrica y acceso sin llave con botón de arranque.
En materia de seguridad activa, la pick-up incorpora frenado autónomo de emergencia con detección de peatones y ciclistas, control de velocidad crucero adaptativo, asistente de mantenimiento de carril, alerta de punto ciego, sistema de cámaras con visión de 360 grados y seis airbags de serie. Un paquete que pone de relieve el compromiso de la marca con la seguridad incluso en su versión más accesible.

Motor turbodiésel de 200 CV y tracción 4×4 de serie
Bajo el capó, la Dakota Big Horn mantiene el mismo tren mecánico del resto de la gama: un motor turbodiésel de 2.2 litros que entrega 200 CV y 45,9 kgm de torque, asociado a una caja automática de ocho velocidades. La tracción 4×4 es de serie e incluye modos de funcionamiento para distintos tipos de terreno, reductora y bloqueo de diferencial trasero, lo que la convierte en una herramienta versátil tanto para el uso urbano y rutero como para recorridos fuera del asfalto.
Con la Dakota Big Horn, Ram apuesta por ampliar el alcance comercial de su pick-up mediana mediante una versión de acceso que no resigna lo que hoy más valoran los usuarios del segmento: tecnología, seguridad y confort.
Fabricada en Argentina y ya disponible en Brasil, la variante abre un interrogante sobre su posible debut local en los próximos meses, en un mercado donde las pick-ups medianas deben ofrecer cada vez una experiencia de conducción más próxima a la de un SUV.




