El Grupo Renault definió una nueva estrategia para responder a uno de los fenómenos más fuertes del mercado automotor actual: la expansión de los autos eléctricos chinos de bajo precio. A partir de 2026, la compañía avanzará con el lanzamiento de un modelo eléctrico accesible.
Con esto, buscará posicionarse como alternativa directa a esas propuestas, con foco en eficiencia, diseño y costos controlados. La iniciativa forma parte de un plan más amplio que apunta a renovar la oferta de eléctricos urbanos del grupo.
Será producido en Europa: las razones de Renault
El nuevo vehículo será 100% eléctrico y se ubicará por encima del Kwid E-Tech (Dacia Spring), con una propuesta más moderna, mejor autonomía y un desarrollo técnico actualizado, pensado para atraer a clientes que hoy priorizan precio pero también valoran calidad y respaldo de marca.


Una de las claves del proyecto es que, a diferencia de otros modelos eléctricos económicos del grupo, este nuevo auto será producido en Europa. Con esta decisión, Renault busca reducir su dependencia de la fabricación en China y reforzar su estructura industrial en el continente.
Durante una etapa de transición, tanto el Dacia Spring como el Kwid E-Tech continuarán en producción. De este modo, Renault planea cubrir dos escalones dentro del segmento A eléctrico: una opción ultra accesible y otra más avanzada, ampliando su alcance dentro de la franja de precios más disputada.
Con esto, el Grupo Renault intenta recuperar protagonismo en el mercado de los eléctricos económicos, combinando producción regional, control de costos y una nueva generación de productos pensados para competir de igual a igual con el fuerte desembarco de las marcas chinas.



