Volkswagen avanza con una nueva etapa de desarrollo industrial en Sudamérica y ya trabaja en dos SUV híbridos que serán fabricados en Brasil entre 2027 y 2028. Uno de ellos será el reemplazo regional del Volkswagen Taos, mientras que el otro dará origen a una versión local del Volkswagen T-Roc.
Los proyectos forman parte del nuevo ciclo de inversiones de la automotriz en el país vecino y estarán concentrados en la planta de São Bernardo do Campo. Según medios brasileños, ambos modelos incorporarán tecnologías inéditas para la producción regional de la marca.

Sucesor del VW Taos: los detalles
El futuro sucesor del Taos, identificado internamente como “A-SUV”, llegaría en 2028 y mantendría un posicionamiento similar al actual modelo. De acuerdo con la información anticipada a concesionarios y proveedores, adoptará un diseño más robusto, con líneas más marcadas y una presencia más cercana a los SUV globales de la marca.
Desde lo técnico, utilizará una evolución de la plataforma MQB y estrenará sistemas híbridos completos sin necesidad de recarga externa. La configuración principal combinará el nuevo motor 1.5 TSI Evo2 con asistencia eléctrica para alcanzar cerca de 170 caballos de potencia.
Además, Volkswagen también planea ofrecer versiones mild hybrid de 48V, orientadas a las variantes de entrada de gama y con una potencia cercana a los 150 CV.
Nuevo SUV inspirado en el T-Roc
El otro proyecto, conocido como “Saga”, llegará antes y derivará en un SUV inspirado en el T-Roc. Su lanzamiento está previsto para 2027 y compartirá gran parte de la tecnología con el futuro Taos regional.
Entre las novedades previstas aparecen una nueva transmisión automática con selector giratorio, freno de estacionamiento electrónico y techo solar, elementos que hasta ahora no estaban presentes en vehículos fabricados por la marca en Brasil.
La estrategia también contempla una transición gradual en las motorizaciones. Inicialmente, el motor 1.5 TSI Evo2 será importado desde México, mientras que su fabricación en Brasil recién comenzaría hacia 2031.
Actualmente, el Taos se importa desde México tras el fin de su producción en la planta argentina de Pacheco. Esa situación continuaría hasta la llegada de la nueva generación, cuya fabricación pasará definitivamente a Brasil.



