Si analizamos las ventas durante los últimos meses del mercado local sucede un hecho que si uno no está a le expectativa de lo que sucede en términos políticos podría pasar desapercibido. En los últimos meses, a la caída que está teniendo el mercado se suma la caída de los autos producidos en México como la VW Taos o la Ford Maverick. ¿Por qué sucede esto? Todo tiene una respuesta, y en este caso en particular se trata a la no renovación del acuerdo con al país azteca.
Argentina tenía desde hace más de una década un acuerdo con el gobierno mexicano, que se renovaba año tras año. Este acuerdo establecía la quita del impuesto extrazona a los autos allí producidos para ser comercializados en Argentina, mientras que dicho acuerdo también establecía un intercambio de automóviles fabricados en Argentina para ser comercializados en México. Pero ese acuerdo no fue renovado en 2026, y por el momento no existen novedades.

El resultado es que todos los autos comercializados en Argentina y producidos en México actualmente están cayendo considerablemente en ventas. La marca más perjudicada es Kia, que ofrece a los K3 y K4 fabricados allí, y que contaban con una buena aceptación. También sucede con la Ford Maverick, los Nissan Versa y Sentra, a la espera de la Frontier fabricada en México como reemplazo de la discontinuada nacional, Volkswagen Taos.
VW Taos y Ford Maverick ¿Qué sucede con los autos mexicanos en Argentina?
Esta falta de unidades no prohibe la importación de autos desde el país azteca, pero al no ser renovado el acuerdo, la marca que opte por importar sus autos lo deberá hacer tributando el 35% extra. Y eso haría que estos autos no sean tan competitivos, ya que aumentarían entre un 15 y 20% su valor final de lista.

Previo al cese del acuerdo, y a sabiendas de inconvenientes entre ambos mercados, las marcas se stockearon de unidades de los modelos citados a inicios de 2026, pero el volumen ya se redujo considerablemente. ¿Por que no se renueva? La situación es clara, la balanza comercial no alcanza a ser equiparada, ya que las terminales instaladas en México no ven atractivo o competitivos los productos producidos en Argentina.
Esta situación viene sucediendo desde hace varios años, pero en el último tiempo se intensificó bastante más. Por ejemplo la anterior generación de Ford Ranger se exportaba a México, pero la actual se importa al país azteca desde Oceanía. Como los autos no son atractivos, el Gobierno Argentino busca que México adquiera productos agroindustriales o alimentos para equilibrar la balanza.
¿Habrá solución al conflicto en 2026?

¿Nos quedaremos entonces sin autos mexicanos en Argentina? Difícilmente eso llegue a suceder, ya que debido a las necesidades las marcas importarán llegado el caso los automóviles a pesar de tener que tributar impuestos. Lo que se desconoce es hasta cuando no habrá una resolución clara al respecto, ya que eso hace que las terminales no quieran arriesgarse a realizar compras de cara a una posible solución al conflicto.
El acuerdo entre Argentina y México radica desde principios del siglo XXI, momento en el que marcas como Volkswagen o Daimler Chrysler lo impulsaron para poder fabricar más autos, y así también poder comercializar localmente mayor cantidad de autos. Por ejemplo a inicios de los dos mil Volkswagen exportó muchas unidades del Polo Classic comercializado en México como VW Derby, a cambio de la importación de los Volkswagen Bora y New Beetle producidos allí.




