Si hablamos de íconos de Ferrari el nombre Testarossa es sin duda es uno de los primeros en surgir. Este ejemplar de Il Cavallino Rampante que reinó en los 80 y 90 vuelve, pero no de la mano de la firma italiana.
La empresa suiza Officine Fioravanti, conocida por proyectos de renovación, se encargará de modernizar el Testarossa. Esta firma le otorgó a este bólido clásico la capacidad de llegar a 9.000 revoluciones por minuto y alcanzar una velocidad máxima de 322 km/h.

El vehículo lleva más de 14 meses en desarrollo, las pruebas ya están en marcha y se puede ver al equipo trabajando en el coche modernizado, que por fuera mantiene algo de la imagen clásica que estaba de moda a mediados de los ochenta, pero en su interior tiene detalles bastante interesantes.
Lograron mantener la misma base, el motor de 4,9 litros y 12 cilindros, pero ahora con cambios para poder obtener las cifras antes mencionadas. Las modificaciones no se detuvieron ahí, ya que la aerodinámica también se ha mejorado y el peso se ha reducido en unos 120 kilográmos.

Tal vez oyeron algo como «una gran potencia conlleva una gran responsabilidad«, por lo que más potencia significa que necesitará mejores frenos y suspensión. Para este Testarossa, hablamos con un experto en el tema, Brembo, y se montaron discos de competición con pinzas en color dorado.

Se nota un interior clásico, acorde con el exterior y estética original, que mantiene una cabina sencilla, enfocada a la conducción y con solo lo esencial.

Officine Fioravanti no es el único que realiza estas obras de arte. La empresa Cantante es otra de las responsables de fabricar vehículos así de específicos, en este caso basados en Porsche.
Por el momento no hay especificaciones ni precios finales para el Testarossa, pero es probable que su precio sea bastante elevado, no para todo el mundo.
Fuente: es.digitaltrends.com